25 de noviembre de 2016

~reflexión~



Nicaury Lajara dijo una vez... que de nada vale jugar, si al final ninguno de los dos saldrá vencedor.

Doy fe de ello, pero cambio la palabra jugar por pelear.

Soy muy serio con el tema de la comunicación entre las personas. Creo que es muy importante. 

Y es que una palabra malinterpretada puede causar males mayores.

El carácter de las personas influye. Hay personas que intentan calmar las aguas, mientras que otras encienden la mecha sin intenciones de apagarla... y acaba explotando una bomba sin necesidad.

Discutir por discutir es tontería. Es cierto que no se puede vivir en un mundo flower power donde todos viven en felicidad y armonía. Pero echar los perros a otra persona simplemente  porque quieres tener la razón en todo momento... no tiene sentido.

Las personas chocan. Es normal. Es parte de la convivencia en cualquier ámbito de la vida. Pero hay que saber tener formas e intentar dirigir esa energía negativa a un plano más constructivo. 

Las cosas nos duelen, no somos de piedra. Y por eso hay que tener tacto. 

Nunca trates a una persona como no te gustaría que te trataran a ti. 

No poseemos la verdad absoluta. 

...nunca... 

Los matices varían de uno a otro porque somos distintos. Y depende de como nos pille el día, una misma palabra puede ser  interpretada de distinta manera.

Por otra parte, nos encontramos con la humildad

¿Qué sentido tiene mantener tu "r" que "r" aun sabiendo que estás dando palos de ciego? 

Las personas deberíamos hacernos un lavado de conciencia y reconocer cuando uno está equivocado, pero por orgullo férreo lo que hacemos es hacer que esa mecha encendida siga avanzando hacia el explosivo.

Una persona, es mejor persona, no por su orgullo, sino por su humildad.

Porque meter la pata es de humanos. Y como humanos que somos deberíamos reconocer que nos hemos equivocado.

No es necesario tener que pedir disculpas constantemente. A veces con cambiar el chic, hace que nuestra actitud cambie de la mentalidad apocalíptica a una mentalidad más abierta y tolerante. 

Nos creemos complejos y únicos. Y lo que somos es imbéciles... porque no hay manual de psicología que no recoja ya el cómo y porqué hacemos las cosas. Toda conducta ya se encuentra bien documentada.

Quien se empeña en tener siempre la razón, en manipular tus palabras, intentar quedar por encima de ti en todo momento, amenaza... etc ... hace pensar que, consciente o inconscientemente, te está considerando inferior. 

Por este motivo, porque nadie es mejor que nadie, cuando alguien provoca una crisis sin entrar en razones, mi postura es no entrar en la polémica. Porque entrar en ella supone que,  consciente o inconscientemente, estoy considerando que es cierto que soy inferior ante la persona que porque sí, considera que sus imperativos categóricos sientan cátedra.

En este mundo tan trivial, deberíamos esforzarnos en "humanizarnos". Sacar de nosotros lo bueno tanto para nosotros como para los demás. 

Porque hace mucho tiempo el hombre dejó de ser una bestia. Y quien quiere seguir viviendo como una bestia, no le augura una vida feliz. Creo en el karma.

Si en lugar de dar un consejo, utilizas a la persona, y las castigas... descuida; la falta de bondad acaba viniendo sola hacia ti. El castigo, te viene multiplicado con creces.

Decide como tratar a las personas. No somos playmobil a tu antojo. En tanto en cuanto alguien nos va desgastando, ese alguien acaba pulverizado poco a poco con el tiempo = karma.

Las personas nos merecemos un buen trato y a su vez tratar bien, porque nuestro paso por aquí no deja de ser una micra de segundo desde que se formó el universo. 

Cuando ese tiempo que se me ha concedido para estar en el mundo se termine, y, si es cierto que cuando llega tu momento se te pasa toda tu vida por delante... quiero irme con una sonrisa en los labios por estar en paz conmigo mismo. 

Mi última película no quiero que sea una donde soy malvado con las personas que me han rodeado, o una en la que personas que no me valoran me han hecho sufrir o me destruyen.

La gente no es consciente que estamos de paso y no hay mejores ni peores. Todos tenemos derecho a ser feliz. Y si alguien no lo es por cualquier motivo, ahí estamos nosotros para echar una mano. Al fin y al cabo somos compañeros de viaje.

Porque no quiero una vida llena de enemigos. Sólo llena de personas.

13 de octubre de 2016

~la comunicación en pareja~


La comunicación es el nutriente vital en toda relación de pareja.

Hablar con nuestra pareja, dar a conocer lo que sentimos, pensamos o hacemos, es una de las claves del éxito para triunfar en el amor. Pero esto es solo la mitad de la ecuación. Igual o incluso más difícil a veces saber escuchar y entender a nuestra pareja.

Conversar sin pelear nos hace conocernos mejor. Hablando y comunicándonos en pareja lograremos fomentar los lazos y vínculos de unión y afecto.
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La comunicación en la pareja es la herramienta básica para enfrentar los desafíos que se les presenten
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Para que la comunicación en la pareja sea efectiva, y no simplemente argumentación, tenemos que estar dispuestos a escuchar y entender a nuestra pareja. No debe tratarse solamente de defender nuestras propias convicciones y puntos de vista, lo cual lleva simplemente a un tipo de comunicación inaccesible e inflexible.

Errores de la pareja al comunicarse


-Imponer nuestro criterio a la otra persona. Este es un comportamiento rígido e inflexible, donde imponemos nuestras convicciones y damos por sentado que así debe ser. 

-Expresar defectos y quejas de la pareja con frecuencia y de forma extremista.

-Creer que nuestro punto de vista es siempre mejor que el de nuestra compañera o compañero.

-No interesarse por las observaciones, creencias o puntos de vista de nuestra pareja. 

-Demostrar tener siempre la razón.

-No dejar que la pareja termine de expresarse y dar por sabido lo que va a decir.

-Enojarse cuando la opinión de la otra persona difiere de la nuestra.

-Otro error de la comunicación en la pareja es dar siempre la razón a nuestra pareja aunque no la tenga o pensemos un poco distinto.

-Callar.

-No saber escuchar.

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Es muy fácil caer en el error de tener con nuestra pareja una comunicación crítica y a la defensiva
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¿Como comunicarse en pareja correctamente?



Una buena forma de establecer y mantener una buena relación de pareja es hablar como quisiéramos que nos hablen.

Hay que pensar antes de abrir la boca y salir con una palabra que lastime. Podemos cambiar palabra como “tiene que” por “me gustaría que” o “puedes” en vez de “debes”.

Siempre hay que pensar que la comunicación en la pareja es la posible solución a un problema. Es bueno que usted se exprese por completo y diga cómo se siente en el momento del problema, pero recuerde que una vez que ha pasado el momento caluroso debe entablar una conversación sin ir a la defensiva, sin el objetivo de seguir peleando. Más bien, con el fin de perdonar o pedir perdón y encarrilarse a encontrar una solución que les favorezca a ambos.

Al comunicarnos con nuestra pareja evitemos enfocarnos únicamente en los aspectos negativos como quejas, errores o defectos. Busquemos siempre lo positivo. El hecho de que un problema sea catastrófico no es motivo para darle espacio a lo negativo, algo bueno debe salir del asunto. Es importante aprender a valorar lo bueno de alguien en vez de ver solo lo malo. 

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La paciencia y la tolerancia son claves en la comunicación en la pareja.
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Sea tolerante. A veces es difícil comprender las observaciones de otras personas. Pero al mantener una relación de pareja es necesario que la tolerancia tome cartas en el asunto. Ser tolerante no significa que tenga que poner abajo sus creencias, significa entender la individualidad del otro.

Escuche! Preste atención a los comentarios que su pareja le hace, recuerde que si lo hace es por algo y alguna buena razón debe tener de fondo para expresar lo que siente.

Antes de enojarse por un comentario, medítelo objetivamente  en su mente y luego convérselo. No estamos diciendo que el comentario le tiene que terminar por gustar, pero al meditarlo por unos segundos puede que lo entienda mejor y así se evite un problema con su pareja.

Claves para la comunicación en la pareja


Algunos consejos y recomendaciones básicas para que la comunicación en la pareja siempre sea útil y de buenos resultados:

-Expresen sus sentimientos en todo momento. Sean claros al hablar sobre lo que sienten o piensan.

-Nunca suponga que su pareja conoce lo que usted siente o piensa
-Al conversar busquen equilibrar las ideas de ambos ¡Intercambien ideas!

-Cuando tenga que hablar con su pareja sobre algún aspecto de él o ella no tan bueno, empieza por recordarle las virtudes y esas cosas extraordinarias que lo(a) caracterizan.

-Ponga especial atención a lo que su pareja le exprese, demuéstrele de esta forma que le valora.

-No se enoje…. Escuche!

-No hablen de muchos problemas al mismo tiempo. Vayan de uno en uno, así les será más fácil comunicarse y solucionarlos.

-Busque el mejor momento del día y el lugar adecuado para comunicarse con su pareja. Evite lugares concurridos, cenas en la familia o con amigos, o luego de un día cansado en el trabajo. 

-Visualicen lo mejor que será todo si al hablar  encuentran una solución. 

-Nunca olvide: Respeto en todo momento y lugar. Mantener el respeto y cuidar los sentimientos de la pareja son vitales para la buena comunicación en pareja.

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Recuerde: La mejor comunicación en la pareja se da cuando se llega a escuchar con respeto  y no a imponer

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Importante: Tenga muy presente que no necesita haber una discusión para conversar con su pareja. Aproveche cada momento que tenga para hablar con ella. Exprésele sus sentimientos. Hágale sentir especial mediante sus palabras. Hágale sentir como un confidente y un amigo.



1 de octubre de 2016

~segunda oportunidad~



Se dice habitualmente que si una relación no ha funcionado una primera vez no va a hacerlo una segunda. Y es posible que así sea, pero tenemos que tener en cuenta que a veces las personas se toman sus errores en serio y aprenden de ellos.

Si una relación no funcionó, si rompisteis y habéis vuelto y no quieres que vuelva a pasar lo mismo que os pasó la otra vez tienes la solución en tus manos y pasa por enfocar la relación de forma distinta y a no hacer lo que ya sabes que no funciona.

Si aprendemos de nuestros errores y lo hacemos de verdad y con buena conciencia una segunda oportunidad puede ser totalmente exitosa. Personalmente conozco a muchas parejas que han roto por problemas varios y que finalmente han vuelto y han demostrado que puede funcionar y que la relación puede ser perfecta de nuevo.

Eso sí, no sólo necesitaremos haber aprendido de nuestros errores sino que deberemos dejar atrás una serie de cosas del pasado.

Imagina que has tenido una relación que no ha funcionado y que lo dejas y empiezas con otra persona. A tu nueva pareja no puedes juzgarla por los errores que cometió tu pareja anterior, no puedes pensar que todos los hombres, o todas las mujeres, somos iguales y que te va a pasar lo mismo. ¿Verdad?. Supongo que ves que empezar una relación de esta manera es un modo erróneo de enfocarla y que tiene muchas probabilidades de no funcionar o de fracasar.

Si la nueva pareja es la misma que la anterior pues tenemos un doble problema ya que venimos escarmentados de la relación anterior y podemos tener miedo de que nos ocurra otra vez lo mismo. Si las segundas oportunidades no funcionan no siempre es debido a cometer los mismos errores que nos separaron la primera vez sino a no ser capaces de superarlos.

Si empezamos a echar en cara los problemas que tuvimos en la primera etapa de la relación esta está destinada a fracasar. Nadie puede aguantar que su pareja dude de él o de ella constantemente ni tampoco se puede vivir siempre con la sombra de la duda y sin poder confiar en tu pareja.

Para que una segunda oportunidad tenga éxito las dos personas tienen que poner de su parte en un compromiso muy especial. Ambas deberán ser capaces de solucionar los errores que ellas causaban. De haber aprendido algo y de no volver a equivocarse. Pero también ambas deben comprometerse a no recordar los errores pasados, a no echarlos en cara y a no juzgar a su pareja por algo que pasó en otra etapa de la relación.

Empezar de nuevo es empezar de nuevo, de verdad. Dejar atrás los malos rollos, las desconfianzas y los problemas y aceptar que esta vez puede salir bien y vivir el presente.

Solo si somos capaces de vivir el presente y de confiar en nuestra pareja podemos ser capaces de llevar adelante una relación exitosa. Sea una primera oportunidad, una segunda o la que sea. Repito, si empezamos de nuevo empezamos de nuevo. No juzgamos a nuestra pareja por errores que aún no han cometido. Si hablamos de infidelidad, por ejemplo, no puedes vivir toda la vida analizando lo que hace tu pareja, esperando a que te engañe y buscando pistas por todos los lados.

En primer lugar porque es una falta de confianza enorme. Si has decidido darle esta segunda oportunidad es porque confías en esa persona. Si confías demuéstralo.

En segundo lugar porque cuando estamos convencidos de algo al final acaba pasando, de verdad o no. Es decir, si lo que buscas son pistas que confirmen que tu pareja te es infiel lo más probable es que acabes viendo cosas que no entiendes, que no te gustan o que parecen pistas claras de lo mal que se está portando tu pareja contigo. Al final le acusarás de ser infiel, tu pareja ya estará resentida desde hace tiempo, no es fácil vivir con una persona que te fiscaliza constantemente y que no confía en ti.

El desánimo puede ser la causa de que la pareja no funcione. Como decía si tu pareja no confía en ti, te desanimas, descuidas la relación y efectivamente al final acaba fracasando. Si empiezas una relación, o lo que sea, con la creencia de que no va a funcionar, de que vas a fracasar, efectivamente lo harás. No hay otra. Y no es culpa de tu pareja sino tuya que no has puesto en la relación ni esperanzas ni ilusión ni nada de nada.

La desconfianza solo lleva a mayor desconfianza, da igual si hablamos de cuernos, de pasotismo con la pareja, de mala gestión de las tareas domésticas… Si ves a tu pareja de una forma que no puedes cambiar aunque esa persona haya cambiado seguirás acusándola de los mismos fallos y errores que en la primera ocasión, por tanto por mucho que se esfuerce la otra persona en demostrar que ya no es así tú no lo verás.

Para que una segunda oportunidad funcione tenemos que dejar atrás los errores y los problemas que tuvimos en el pasado. Tenemos que ser capaces de ilusionarnos de nuevo con esa persona, tenemos que ser capaces de no juzgarla por errores por los que ya ha pagado. Si empiezas de nuevo empiezas de nuevo, como si no hubiera pasado nada, con ilusión, con ganas y con tus deberes hechos: no cometer los mismos errores y no esperar que tu pareja los cometa.

Si ambos estáis haciendo lo mismo la relación no tiene por qué fallar.

En muchas ocasiones las parejas se rompen por una falta de entendimiento sobre un tema en concreto, cuando perdemos a nuestra pareja entonces nos damos cuenta de que aquel tema que nos separaba tanto no era en realidad tan importante y podemos aceptar que sea así.

Cuando has perdido a tu pareja y ves que ella o él eran lo más importante dejas de preocuparte por los que os separa y empiezas a disfrutar de lo que os une. En general para que una pareja funcione es necesario saber qué nos une y buscar más puntos de unión, disfrutar del tiempo juntos, tener mucha confianza… En una segunda oportunidad esto es tan necesario o más que en una primera. Así que sí, funcionan las segundas oportunidades. Ni lo dudes.



27 de septiembre de 2016

~el duelo~



En un momento de mi vida, en la que me había quedado sin pareja después de mucho tiempo y ninguna explicación, hablé con una persona muy querida y una profesional como la copa de un pino.

Mi intención era recuperar algo que había perdido y su respuesta más que aliviarme, me hirió: "a veces lo peor que te puede pasar, es lo mejor que te puede ocurrir". ¿Te imaginas cómo me pude sentir? 

La respuesta correcta y la sincera... el gran debate. En este caso tanta sinceridad me aplastó. 

También le pregunté "¿Qué debe pasar para que se avance en el proceso mental del duelo?". Y ella me respondió "primero debe morirse alguien". Mi cabreo aumentaba por momentos.

Ahora en la distancia lo entiendo todo. 

¿Qué hacer cuando tú intentas arreglar una situación y la otra parte implicada no mueve un dedo?

Se pasa por muchos estados de ánimo, desde el enfado... hasta el enfriamiento.

No me gusta sentir el frío. Es como si no hubiera querido nada a esa persona en cuestión. 

Pero debo plantearme (aunque no tengo dotes de mentalista) ¿Qué está pasando por su interior?. Y en este momento me siento más decepcionado, porque imagino que no está pasando nada. Que quizás soy un recuerdo más (y si llega). Una mala experiencia que mejor dejar apartada. Un cero en su escala emocional. Un vacío absoluto.

..."a veces lo peor que te puede pasar, es lo mejor que te puede ocurrir"...

No hace falta que desaparezca alguien físicamente para pasar un duelo. No hace falta que aparezca la figura de la muerte para llorar a alguien. A veces la gente está muerta en vida. 

Y como el duelo es un proceso en el que encuentro vinculado en estos momentos... estoy viviendo una montaña rusa de emociones. 

Cuanto más tiempo pasa, más fuerte me siento. 

La diferencia entre velar a un fallecido y velar a alguien que no te quiere, es que el primero no tiene conciencia de sus emociones, en tanto en cuanto, el segundo tiene la opción de dar señales de ¿¿¿algo???

Por lo tanto, en esta montaña rusa, si eres consciente de que esa persona puede hacer algo, y no lo hace, olvídate de él. Él ya está pensando demasiado en sí mismo. Dedícate a ti.

Porque como dice Alfonso Casas (autor de la ilustración que encabeza el texto) "a veces lo complicado es hacerlo más sencillo".

Al menos yo puedo decir bien alto: Yo lo intenté!!! ¿Pero tú?

Blanco y en botella.

26 de septiembre de 2016

~si alguna vez me lees~


Estoy sacando fuerzas de donde no las hay por si alguna vez me lees. 

Sé que fui yo quien puso el ultimátum, y ahora mismo no estamos juntos. Tuve que hacerlo porque no podía dejar pasar una vez más que tú llevaras mis propias riendas, para hacer y deshacer dependiendo del día. Yo soy una persona, como tú. No eres mejor que yo. Y deberíamos tratarnos por igual por el simple hecho de que todos somos diferentes.

No sé que quieres de la vida. No sé qué esperas de una relación. En 2 años y 38 semanas supongo que lo debería saber. Pero el hecho de que tengas una parte que adore y otra que me duele... esa dualidad ha podido conmigo.

Quiero suponer que cada uno hemos ido cambiando hábitos para hacer que la relación fuera a mejor. Me mata la idea de que pienses que siempre se vuelve al mismo punto de partida. Yo, al menos, creo que no. Que dentro de mi caos he evolucionado un poquito y aunque tenga el corazón como la ilustración que encabeza este texto, me siento orgulloso porque lo intenté.

E incluso obvié de mi mente todas aquellas cosas que me hicieron daño, para no sacarlas a la luz en la siguiente discusión. 

Por eso, y otros motivos, sé que cambié, aunque cuando saco la pata de un sitio la meto en otro.

Cuando alguien nos pide ayuda, por mucho que no entendamos el problema, porque no lo hayamos vivido en nuestras carnes, tenemos que tener muy clara la idea de que esa persona se está abriendo en canal a ti, y eso es un hecho la mar de respetable. 

Por eso, si alguien se abre a ti y te pide ayuda, un empujoncito para salir a flote, una mano amiga, un abrazo de ánimo... lo que sea, deberíamos tener en cuenta que si te lo pide a ti, es porque eres muy importante para él. 

No le reprochemos nada porque haremos que su ancla caiga más profundo.

Todos tenemos la mochila llena de mierda. Todos somos iguales.

Si alguna vez me lees... quiero que sepas que ahora mismo no lo estoy pasando nada bien. 

Que a ratos me doy cuenta de que se me escapa alguna lágrima sin motivo aparente. 

Qué lejos de tenerte en mi mente como una pesadilla pasada, vas a ser un recuerdo muy bonito y especial.

Que en estos momentos no me puede el orgullo, sino la pena.

Que me da miedo que te eches a perder como lo estoy haciendo yo, porque eres una de las mejores experiencias que he vivido.

Si alguna vez me lees, quiero que sepas que te he querido como a nadie, como nunca. 

Y que por cada lágrima que derramo, recuerdo muchos momentos especiales vividos entre nosotros. Porque los ha habido... y prefiero quedarme con eso. 

Ya hay demasiado rencor en el mundo, prefiero llevarme las cosas bonitas.

Recuerda que te sigo queriendo aunque me duela. Que te quiero más que a mí mismo. Y que aun te pediría ayuda de nuevo.

Es hora de marcharme. Mi viaje acaba. No soporto más estar aquí.

P.d: Ojalá algún día nos volvamos a ver. De corazón te lo digo. TQ



  

13 de septiembre de 2016

~la ruleta~


Y dime, corazón ¿cómo lo hago?
Necesito una señal, una dirección a la que ir.
Estoy desesperado, buscándote, y no te veo a mi lado.
¿Acaso se han separado nuestros caminos?
No sé cómo has dejado pasar el frío en tu interior,
pero desde aquí fuera lo noto, lo palpo… y me duele.
Me quiero aferrar a esos momentos en los que fuimos 1 en 2.
Cómo el que se abraza a una foto de un ser querido cuando lo pierde.
¿Acaso no me ves?
Sólo soy un niño que quiere llamar tu atención,
pero me siento como un fantasma,
como un ser sin sombra
que pasa por delante de ti y no lo percibes.
He cometido muchos errores en la vida y de todos he aprendido.
De cada manía, me creé una nueva para no herir o dañar.
¿Cómo lo hago? Dame una señal.
Porque me siento como un barco a la deriva en el mar,
de noche, con lluvia, sin faro que lo oriente.
¿Dónde quedaron nuestras promesas?
¿Acaso no había intención de cambiar?
Te necesito, dime algo. Por favor, corazón.
Porque te quiero como a nadie, como nunca…
Y no quiero que pases a ser un recuerdo más.
… estoy perdiendo fuerza.
No quiero pensar que ya no me quieres.
Sólo de imaginármelo mi corazón se rompe y llora.
Sólo necesito que me prestes un poco de atención,
y que me dediques alguna palabra bonita.
Que me mires a los ojos y me hagas sentir vivo.
Dices que doy muchas vueltas a las cosas,
y tú eres la única persona que me puede detener.
Ninguna ruleta gira eternamente,
siempre hay algo que la hace frenar.

Otra vez mi caos mental.

11 de septiembre de 2016

~quiero quererte~



Quiero quererte, mi vida, quererte sin más.
Como cuando un niño desea con fuerza su juguete ansiado.
Como en esa película donde triunfa el amor antes la adversidad.
Como esa canción de amor que aun hoy me hace llorar de alegría.
No soy perfecto, ya lo sabemos.
Poseo varios defectos y alguna que otra virtud.
Mi carácter a veces chirría, otras enamora.
Ni alto ni bajo. Ni feo ni guapo.
Ni mejor ni peor… Sólo soy yo.
Quisiera poder cogerte de la mano y gritar al mundo lo que siento.
Poder besarte en cualquier lugar.
Despertar contigo en la mañana y encontrarme tu sonrisa como antes.
Poder decirte lo que siento y ser correspondido por tu parte.
¿Pido mucho o pido poco? Quizás sólo pida lo normal.
Si tengo desventaja en este mudo, es lo que me impulsa a  seguir luchando.
Y si tengo desventaja en tu corazón, y eso me invita a continuar.
Mi cabeza es un caos. Una montaña rusa emocional.
¿Qué hacer para que me veas? ¿Cuánto más debo alzar mi voz?
No quiero malos entendidos.
Eres con quien deseo seguir caminando.
Quisiera volver a verme reflejado en tus ojos.
Quisiera dibujarte para siempre la sonrisa.
Recuperar la locura que vivimos.
Nuestros minutos a solas.
Aquel baile que fue un desastre pero nos reímos.
Irnos a cenar a cualquier parte y poder hablar.
Volver a escaparnos de la cruda realidad.
Recuperar las noches donde nos hicimos temblar...
Qué más puedo decir...

Quiero quererte, mi vida. Quererte sin más.

24 de junio de 2016

~y vino el tiempo~

Y vino el tiempo y se lo llevó todo...

Las noches de borracheras, las de amor y las de odio.

Vino con una rabia canina de la que no escaparon
ni los besos, ni los sueños, ni los te quiero.

Porque yo te quiero como nunca, como a nadie.

Como la pieza de mi puzzle que siempre necesité,
que encajaba a la perfección y no supimos como anclar.

Bien por torpeza mía, bien por la tuya, 
bien porque no sabemos qué es... qué es el amor.

Ese sentimiento que existe entre nosotros.

Por mi parte lo sé, por la tuya sé que también,
pero somos demasiado novatos en el arte del querer.

Somos demasiado egoístas como para ceder esa parcelade nuestro espacio, 
que facilitaría acomodar  nuestros mundos.

Y vino el tiempo y se lo llevó todo...

NO

No es cierto.

Todo lo que te pude dar, es tuyo, no lo quiero, te lo regalé.
Al igual que yo me quedo con todas esas cosas buenas que sé que posees.

Porque no sólo hay ojos en la cara...

Los ojos de alma son los más sinceros, y yo me he visto reflejado en los tuyos
haciéndome sentir la persona más dichosa de todo el universo.

Un universo que no existe, que se ha roto, y no sé cómo empezar.

Lo siento mucho, me he caído y no sé cómo levantarme.
Y busco tu mano y no la encuentro... simplemente no estás.

Porque vino el tiempo y se lo llevo todo... 

Bueno, no todo. Aquí tengo mi corazón, que es tuyo, .
No todo. Porque me pesan más los buenos momentos que los malos.

No todo... 

porque por mucho tiempo que pidas te sigo queriendo.

... porque sé que algún día nos volveremos a ver.

Quizás convertidos en animales, 
en brisa y mar
en madera y fuego
sol y roca.

Me alegra la idea de volver a verte
sea de la forma que sea.

Aunque tu hayas decidido separarte de mi camino.

Yo te llevo escrito en mi destino
al igual que nos llevamos en la sangre.

Esa huella en interna que no desaparecerá nunca.

Y vino el tiempo y se lo llevó... no, no todo.

No se ha llevado mi pasado contigo,
mi pasado que es muy presente.

Y cada lagrima que cae por mis rostro me recuerda que esto merece la pena.

El tiempo sólo hará que los espacios se enfríen.
Que nuestros globos es escapen en el aire

No todo...

Alguien dijo alguna vez
que no se tiene una segunda oportunidad
para tener otra primera vez.

Y digo yo...

Aunque no se pueda volver atrás
y hacer un nuevo comienzo,
sí se puede comenzar un ahora
para tener un nuevo final.

Que venga el tiempo, podré soportarlo.


...este no es el final que deseo.