No voy a tener la ocasión de decírtelo. Pero esta letra de Malú, según la escuché la primera vez, se me saltaron las lágrimas.
En 2 semanas sabré si es necesaria la intervención de neurocirugía, y si es así, sabré las secuelas. Por eso quiero que sepas.
Oye, te echo de menos.
No sabes
cuánta gente preguntan inocentes por ti.
Oye, sé que estás escuchando.
Aún
lo sigo intentando.
Me busco en el desastre que fui.
¿Cuántas veces me pregunto?
¿Cuál hubiera sido el rumbo?
¿Cuál sería la ciudad?
Que me veo hablando sola
y aun
así quiero excusarme y
me cuesta más creerme toda la verdad.
No sé encajar que
ningún tren traiga tu abrazo.
No sé esperar en el andén de este desorden.
Puedo
saber, puedo entender y reencontrarme.
Pero tu boca está en la piel de cualquier
nombre.
Sigo sintiendo el fuerte impulso de llamarte.
Sigo temblando,
como quien
hace y deshace,
el amar y el desarmarse,
el amar y el desarmarse,
Oye, ¿Cómo te
encuentras?
Yo, siéndote sincera, no he podido siquiera quitar las fotos.
Oye, es
que después de tanto, de ser abrigo y frío
de habernos aprendido a amar.
Me has
sabido a tantos sueños.
Te he besado tantos miedos
Hemos visto tanto mar.
Que me veo hablando sola
y aun así quiero excusarme y
me cuesta más creerme toda la verdad.
No sé encajar que ningún tren traiga tu abrazo.
No sé esperar en el andén de este desorden.
Puedo saber, puedo entender y reencontrarme.
Pero tu boca está en la piel de cualquier nombre.
Sigo sintiendo el fuerte impulso de llamarte.
Sigo temblando,
como quien hace y deshace,
el amar y el desarmarse,
el amar y el desarmarse,
(Ch)