Hace mucho, mucho tiempo, era asiduo a escribir y publicar en páginas que ni siquiera sé si existen en la actualidad. Era mi válvula de escape. Mi forma de decir lo que aveces uno no se atreve.
Pero desapareció mi musa… o más bien mis ganas de seguir adelante.
Como a muchos de vosotros, la vida me planteó una situación que se me fue de las manos. Caí en un bucle donde la desesperación era una constante en mi día a día.
No quiero equivocarte. No quiero vender la imagen de “pobre de mí”. Más bien la idea de que se puede salir de todo, con voluntad, ganas, empeño… Seguro que tú que me estás leyendo, en alguna ocasión, también sentiste algo parecido.
Después de este largo periodo, puedo asegurar que sigo adelante. Y qué mejor forma que crear este espacio para poder compartir toda esta marabunta de ideas que rondan por mi cabeza.
He estado dando muchas vueltas al título de mi primera entrada. No encontraba una palabra, una frase, con la que identificar lo que pretendo construir. Hay tantas que no hubiera habido forma de elegir…
Y me remonté a una etapa de mi vida donde empecé a escribir una especie de novela titulada “Nato per amare”. Jamás llegué a terminar a pesar de mis buenas intenciones.
Y me remonté a una etapa de mi vida donde empecé a escribir una especie de novela titulada “Nato per amare”. Jamás llegué a terminar a pesar de mis buenas intenciones.
Entiendo el concepto de amar como el de odiar. En definitiva, sólo se trata de sentir. Sentir es lo que nos hace creer que estamos vivos, aunque creo que no somos conscientes de ello nada más que cuando se nos plantea una desgracia.
En algunas ocasiones sentimos por largos periodos. Otras, pequeños instantes. Da igual. Estamos vivos... sólo tenemos que despertar de esta rutina que nos envuelve y comenzar a ser un poquito más persona... volver a recuperar esa humanidad que perdemos según vamos creciendo.
En algunas ocasiones sentimos por largos periodos. Otras, pequeños instantes. Da igual. Estamos vivos... sólo tenemos que despertar de esta rutina que nos envuelve y comenzar a ser un poquito más persona... volver a recuperar esa humanidad que perdemos según vamos creciendo.
No lo olvides nunca: ser feliz es lo único que merece la pena al final.
...mi primera entrada… quizás tenga un poco de miedo escénico. Hace tanto que no me abro al mundo… Pero tengo clara una cosa: para alcanzar cualquier meta, lo primordial es empezar.
Empieza mi aventura. Espero que esto pueda ser el inicio de una bonita amistad.
Quiero dar las gracias a todas aquellas personas que me recuerdan que escribir se me da "no del todo mal".
Empieza mi aventura. Espero que esto pueda ser el inicio de una bonita amistad.
Quiero dar las gracias a todas aquellas personas que me recuerdan que escribir se me da "no del todo mal".
A todos, bienvenidos!
